01Por qué aquí
El Cotillo es un pueblo pesquero que nunca llegó a convertirse en un complejo turístico, y eso nos gustó. El viento llega del Atlántico, los lagos se quedan tranquilos para bañarse todo el día y al atardecer todo se calma. Queríamos dar de comer a eso, no disfrazarlo.
02Por qué un horno de Napoli
Porque no se puede fingir. Un horno napolitano mantiene una temperatura de suelo que los hornos normales sencillamente no alcanzan, y sin ella sale otra cosa: una base de pan con ingredientes encima, no una pizza napolitana. Así que el horno vino de Nápoles, ladrillo a ladrillo, y desde entonces no ha parado.
03Por qué importamos los ingredientes
La harina se comporta distinto. La pasta seca se comporta distinto. El tomate sabe distinto. Probamos los atajos y no nos gustó el resultado, así que compramos italiano y asumimos el coste. Lo que no vamos a hacer es cobrártelo a ti.
04Por qué los precios siguen bajos
Unas vacaciones no deberían ser una sucesión de pequeñas decisiones económicas. Aquí comen familias con tres niños. También gente que ha venido sola con una novela y gente que lleva en el agua desde la mañana. Mantener la carta barata no es una promoción: es el sentido del sitio.